La espuma sin flúor representa un avance revolucionario en la tecnología de extinción de incendios que elimina por completo la necesidad de productos químicos tóxicos PFAS mediante la utilización de una mezcla de tensioactivos de hidrocarburos y estabilizadores avanzados para crear una manta gruesa y resistente al calor que suprime los incendios de Clase B. Por adopción
La industria mundial de protección contra incendios está atravesando actualmente una de sus transformaciones más significativas en décadas. Durante más de cincuenta años, las espumas formadoras de películas acuosas (AFFF) que contienen sustancias perfluoroalquiladas (PFAS) fueron el estándar de oro para incendios de líquidos inflamables de alto riesgo. Sin embargo,
La transición global hacia soluciones sostenibles de extinción de incendios ha alcanzado un punto de inflexión crítico a medida que los organismos reguladores eliminan gradualmente las espumas heredadas que contienen sustancias perfluoroalquiladas (PFAS) y polifluoroalquiladas. Durante décadas, las espumas formadoras de película acuosa (AFFF) fueron el estándar de la industria para suprimir las sustancias inflamables.